2006 | gando '77 [flowpolis]

concurso de ideas flowpolis. la forma del espacio nodal
coac demarcación de gran canaria
gran canaria septiembre 06

seleccionado en primera fase


Waddenzee, costa norte de Holanda. Google Earth™)
Cualquier superficie del planeta es susceptible de ser mirada, en cualquier momento, por cualquiera; todo es susceptible de ser mirado. Ya todo es paisaje.

La historia podría contarse como en dos épocas bien diferenciadas. La primera época es la de los hechos; la segunda época es la de los deseos. Normalmente ocurre al contrario. Consecuencia una de la otra, ambas desembocan en un mismo futurible, finalmente consumado, pero en una región que no es otra que la de los propios deseos; es decir, esta región.
La primera época todos la conocemos.
La segunda época podría enunciarse así: En un mundo idílico los edificios se deberían poder transportar a otros lugares cuando su utilidad en el primero queda puesta en entredicho.

La propuesta que presentamos trata de poner en cuestión unos hechos representando una ficción.


La operación princial consiste en trasladar por fases el Polígono Industrial de Arinaga a la Isla Puerto de Gando, de tal modo que el territorio liberado en su antigua ubicación sería 'reciclado' a programa residencial.
Éste crecería desde el mar hacia la autovía, a medida que el polígono industrial va desapareciendo. En su estado final, el tejido residencial creado uniría las poblaciones de Playa de Arinaga con Cruce de Arinaga y Cruce de Sardina, articulado todo ello por el canal central de agua.
El espigón ya construido de la primera fase del Puerto de Arinaga se dedicaría a programa terciario y de ocio de baja densidad; alguna cafetería o chiringuito, poca cosa más.


La propuesta se centra en tres operaciones básicas:
1. CONCENTRACIÓN DE ACTIVIDADES LOGÍSTICAS E INTERMODALES
Aproximar el Puerto de Arinaga y el Aeropuerto de Gran Canaria (LPA/CGLP) en un único nodo intermodal a escala insular.
Creación de la Isla Puerto de Gando, en tres fases.
Contenidos programáticos:
Actividades portuarias:
Área de carga y descarga.
Importación y exportación (barco completo para un solo operador en origen o destino).
Tráfico y almacenamiento de contenedores.
Tráfico insular de pasajeros (destino principal el Aeropuerto, dentro del Eje Transinsular).
Zona Franca de Gran canaria, compartida como hasta ahora con el Puerto de la Luz.
Desplazamiento de actividades portuarias desde el Puerto de La Luz, Salinetas y Arguineguín.
Actividades industriales:
Traslado en tres fases del Polígono Industrial de Arinaga a la Isla Puerto de Gando.
Autogeneración de energía renovable:
Aerogeneradores
Paneles solares


2. LIBERACIÓN DE TERRITORIO
La densidad media de la población canaria duplica la europea y casi cuadruplica la española.
Se plantea el reciclaje del polígono Industrial de Arinaga. Como consecuencia del traslado del polígono industrial a la Isla Puerto de Gando la superficie liberada se destina a vivienda. Se propone para ello una figuración de ciudad collage, hecha de otras ciudades, fragmentos de historias urbanas, de experiencias contemporáneas traídas de otras geografías y combinadas en un lugar técnicamente preparado: se recicla la estructura viaria y las infraestructuras urbanas existentes de suministro de servicios mínimos; se recicla el canal de avenidas existente.
3. CREACIÓN DE TERRITORIO PRODUCTIVO  
Optimización pasiva de las telas de invernaderos. Co-financiación de la producción agrícola con los ingresos de la publicidad impresa en las telas.
Intensificación del paisaje; tráfico aéreo; Google Earth™

2006 | plaça jove

concurso restringido de anteproyectos para aparcamiento público, plaza y centro juvenil
ayuntamiento de l’alfàs del pi
l’alfàs del pi enero 06
primer premio
pendiente de construir





2005 | avapace

concurso de ideas. residencia y centro de día para personas con parálisis cerebral
avapace
valencia julio 05
primer premio

en obras





2005 | notre musique

concurso nacional de arquitectura. auditorio, casa de cultura y aparcamiento subterráneo en alfafar [valencia]
ayuntamiento de alfafar
alfafar mayo 05

mención



[fragmento de la memoria]
Esta propuesta trata de contar una manera posible de hacer amigas construcción y naturaleza, en una búsqueda contemporánea, cada vez más necesaria, de un acuerdo entre futuro urbano y crecimiento sostenible; y trata de poner en cuestión el hecho, también contemporáneo, de que la ciudad es lo que queda después de haber construido: Civismo entendido como la posibilidad de domesticar el espacio urbano y de urbanizar el espacio doméstico, en resumen, de hacer humano y social lo construido.













2005 | coag vigo

concurso de ideas para la sede del colegio oficial de arquitectos de galicia en vigo (Po)
coag [colegio oficial de arquitectos de galicia]
vigo feb 05

segundo premio











2004 | ivvsa benidorm

ivvsa. v concurso de anteproyectos. emplazamiento 3. 'la cala' benidorm
ivvsa [instituto valenciano de la vivienda]
benidorm nov 04



[fragmentos de la memoria]
Como decía aquél, cuando la arquitectura se plantea en términos de problema, existe una posible solución.
La estrategia de colonización del lugar ha venido en esta ocasión fuertemente marcada por la topografía. Los accesos razonables a la parcela se sitúan a unos diez metros aproximadamente por encima de la cota de las parcelas colindantes. Por otra parte, se pide definir una ordenación de la parcela de Espacios Libres, colindante al sur. Se produce, de este modo, la necesidad de llegar a esa ‘ciudad trasera’ que genera nuestro proyecto al instalarse.
Por medio de dos grandes bancales triangulares en pendiente descendemos hasta la cota de la parcela de Espacios Libres. El primero de ellos se vacía parcialmente para aparcamiento subterráneo alineado a la calle Pajares; asimismo recibe la base de la torre y los accesos peatonales desde dicha calle. El segundo bancal, al estar más deprimido y también en pendiente, conecta con la parcela de Espacios Libres y le da continuidad. Sobre él se reserva un área de juegos, deportiva, y el resto se completa con una plantación de bosque mediterráneo; de este modo, se conectan las dos masas arbóreas existentes ahora en la zona.






2004 | bso

concurso de ideas para la elaboración de espacios polivalentes de integración
consellería de benestar social coacv
valencia septiembre 04

primer premio [categoría profesional]



decisiones
Tres decisiones han estructurado la manera de abordar este concurso de ideas:
- El solar; formato DIN. A partir de un ‘formato DIN’ de 59,40 m x 84,00 m se obtiene una superficie requerida de solar de 5000 m2
- Criterio básico: separar y organizar el programa en función del grado de accesibilidad del usuario. En planta baja se ubican los centros de día cuyos potenciales usuarios tienen algún grado de minusvalía o simplemente cierta dificultad motriz; en las plantas aéreas se localizan los espacios residenciales y los centros de día cuyos usuarios no presentan dificultades motrices.
- Control energético y criterios de sostenibilidad. Impacto ecológico.
Cubiertas ajardinadas
Patios. Control higrotérmico débil. Ventilación y climatización a base principalmente de técnicas naturales o de tecnología débil (de escaso impacto ambiental);
Energías renovables (energía solar)
Materiales empleados;
Sistemas constructivos. Desmontabilidad y recuperación de componentes;
Gestión sostenible de recursos naturales y urbanos. Equilibrio de la Tasa ecológica o medioambiental.

proyecto
(Ad marginem. Paul Klee)
Ante la inexistencia de condicionantes urbanos, la estrategia de proyecto ha sido crearlos. El conjunto se desarrolla en sus límites creciendo desde afuera hacia dentro, marcando límites muy precisos entre la nada y el lugar, lo urbano; y lo urbano en este caso es lo que resulta de haber ‘delimitado’. En otras ocasiones, normalmente, lo urbano está afuera. Por eso, este enunciado es una buena oportunidad para reflexionar sobre la idea de ciudad.
La propuesta se organiza con dos estratos superpuestos y a partir de dos conceptos convencionales (el patio y la plaza).
El primero de los estratos se desarrolla en planta baja y genera una plaza accesible, deprimida 80 cm respecto de la cota cero a la cual dan los accesos de todos los Centros de Atención o Centros de Día localizados en planta baja. En planta baja se ubican, por tanto, el Centro de mayores con servicio de estancias diurnas, el Centro ocupacional de Discapacitados Leves o moderados, el CRIS (Centro de rehabilitación e integración social) y el Centro de día para Discapacitados Gravemente Afectados. Dichos centros se organizan por medio de una circulación longitudinal pautada por una serie de patios transversales, de modo que no haya ninguna estancia principal que no tenga a su lado uno de estos patios ajardinados.
Y como consecuencia de haber deprimido la planta de acceso, su cubierta se encuentra más próxima al suelo, proponiéndose como cubierta ajardinada, como parte del espacio público urbano al que cualquiera puede acceder.
El segundo estrato es aéreo y tiene dos niveles. Se sube a él desde el exterior de la intervención, a través de cuatro núcleos de comunicación. En él se encuentra el Centro de día de apoyo convivencial y educativo, el Centro de día de inserción sociolaboral para menores, el conjunto de espacios residenciales y una terraza ajardinada planteada como área de juegos, vinculada funcionalmente a los dos mencionados centros.
El primero de los niveles forma la estructura principal del estrato, por medio de vigas vierendel de gran canto. Dicha estructura y cierta distribución de patios son los que organizan el espacio y el tipo residencial. El segundo nivel descansa sobre el primero con una estructura convencional de soportes metálicos y se vuelve menos ‘densa’, permitiendo patios privados en algunos de los tipos residenciales. Las circulaciones en este último nivel son calles a cielo abierto, donde llueve y entra el sol; asimismo, las calles de distribución del primer nivel no están fenestradas hacia los patios. Por otra parte, se plantea también la necesidad de dotar a las viviendas de ‘extras’ en los espacios de uso público: trasteros, estacionamiento a cubierto de bicicletas, locales de reuniones, cubículos de trabajo-estudio.
Cada tipo residencial viene desarrollado en los dibujos, y se combinan unas mismas tipologías espaciales con programas o necesidades diversos.
Finalmente, las azoteas de estas viviendas se aprovechan para captación de energía solar mediante paneles convencionales.Y entre los dos estratos, aire: una proposición de espacio urbano en medio de la nada.






2004 | extranjero

concurso de proyectos básicos para la construcción de la sede de la delegación de la safor del ctav [colegio territorial de arquitectos de valencia]
ctav
gandía junio 04


tercer premio


Las consideraciones que pudieran hacerse en primera instancia respecto al modo de colocarse el edificio en el lugar giran en torno a dos hechos muy concretos:
Por una parte, el uso residencial dominante en la zona con relación al uso de oficinas que exige el programa de necesidades confiere al nuevo edificio un carácter complejo y ambivalente de extrañeza y temporalidad, propio de los recién llegados a un lugar.
Por otro lado, el análisis de las volumetrías existentes no ofrece mucha luz de cara a la resolución del proyecto por cuanto:
- en un mismo punto se encuentran actualmente edificaciones de planta baja más una, baja más cuatro, y baja más dos. Todas ellas con diversas configuraciones volumétricas como consecuencia, principalmente, de su diverso origen;
- la Normativa Urbanística de aplicación deja meridianamente resuelta toda discusión respecto a la volumetría en tanto en cuanto fija la altura reguladora (8.00 m), el número de plantas (II) y la edificabilidad (2.00 m2/m2).
Sin embargo, con todo ello que ha querido presentar una propuesta acorde con la dignidad del uso, de marcado carácter representativo. Se han incluido todas estas variables, en principio adversas, en la formulación de un edificio contemporáneo capaz de asumir con tranquilidad su condición de “extranjero”, ofreciendo al lugar esa personalidad y dejando que el tiempo acabe de situarlo en el curso de los acontecimientos.Por su situación en la calle Sants de la Pedra, la fachada sur del edificio se sitúa al final de un paseo arbolado al que recae, muy cerca de dicha fachada, el acceso a una propiedad residencial. Se propone una modificación puntual del ajardinamiento del final del paseo arbolado con el objeto de mejorar las condiciones de accesibilidad a la propiedad residencial y terminar de resolver con dignidad ese punto de encuentro entre la Sede de la Delegación de la Safor y el mencionado paseo.




El estudio de las necesidades propias de la Sede de la Delegación exige, por su carácter representativo y, en cierto modo, ejemplar, considerar, más allá de las exigencias normativas y programáticas de todo tipo que rodean un proyecto de edificio, cuestiones que, de forma directa repercuten en la “calidad” de dicho proyecto.
Dichas cuestiones tienen que ver con la calidad diaria del habitar (el confort entendido como la adecuada resolución del control higrotérmico, de la ergonomía aplicada a un programa concreto, de la natural accesibilidad para todos los usuarios), con una utilización económica de los recursos, naturales y urbanos, y con una respuesta sensata al medio ambiente.
De ahí que el objetivo en los sucesivos desarrollos de este Proyecto Básico es:
1. Alcanzar un modo sostenible de construcción en base a:
- materiales empleados;
- sistemas constructivos. Desmontabilidad y recuperación de componentes;
- control higrotérmico débil. Ventilación y climatización a base principalmente de técnicas naturales o de tecnología débil (de escaso impacto ambiental);
- gestión sostenible de recursos naturales y urbanos. Equilibrio de la Tasa ecológica o medioambiental.
2. Terminar de concretar con su materialidad los recursos y aspectos tenidos en cuenta en esta fase de proyecto en materia de ergonomía global y accesibilidad:
- terminación de pavimentos,
- señalética, diseño y/o elección de mobiliario adaptado.


2003 | pfc

pfc: “biblioteca en el campus de la universidad de alicante”
etsav.proyectos III. taller 3
valencia enero 03
calificación: matrícula de honor
primer premio (modalidad Trabajos Genéricos). X Premios PFC en materia de Accesibilidad al medio físico. Consellería de Benestar Social (Generalitat Valenciana)

[fragmentos de la memoria]

ciencia y pensamiento
Heidegger, a quien Félix de Azúa en sus clases de Estética de la escuela de Barcelona se refiere como el pensador del siglo XXI, distinguía entre los mecanismos de la ciencia moderna y los del pensar como dos maneras de proceder antagónicas, como dos lugares separados por "un abismo sobre el que no se puede tender ningún puente". La ciencia trata de demostrar, corre por una línea lógica que obliga a todos los elementos que participan activa o pasivamente en la demostración a tener un sentido objetivable y referenciado lógicamente a la misma demostración; cualquier añadido argumental que no participe ni refuerce esa línea lógica está fuera de lugar. Según Heidegger, la ciencia no piensa: "No piensa porque, según el modo de proceder y de los medios de los que se vale, no puede pensar nunca; pensar, según el modo de los pensadores. El hecho de que la ciencia no pueda pensar no es una carencia sino una ventaja. Esta ventaja le asegura a la ciencia la posibilidad de introducirse en cada zona de objetos según el modo de la investigación y de instalarse en aquélla". El otro lado del puente, hacia el lado del pensar, no es sólo el otro lado, sino una región completamente distinta cuyos objetos no se dejan nunca demostrar. Ante ellos sólo nos queda el acto de señalar, y este señalar, según Heidegger, es "un rasgo fundamental del pensar, el camino hacia lo que, desde siempre y para siempre, da que pensar al hombre". En esta región del pensar habitan los filósofos, todo escritor moderno y, en general, todo aquel metido con intensidad en los procesos de creación de la forma.
De un modo más o menos intencionado, y en todo caso es lo que finalmente resulta, se quiera o no, como consecuencia del acto de señalar, el cometido de todo ello es la proposición de un discurso o pensamiento, que a partir de ese momento queda abandonado a su suerte. Lo que viene después de este haber pensado es un pensar nuevo; una vez cifrado hay que descifrar, desde siempre y para siempre.
En mi opinión, el pensamiento de la arquitectura no es en esencia (fundamentalmente) un proceso de análisis científico en busca de una solución optimizada y conciliadora de todas las tensiones. Sí es cierto que para su "construcción" (incluso para su construcción intelectual) hay que recurrir a los resultados del conocimiento científico-técnico pues es por medio de ellos como la construcción toma presencia. Pero ese no es más que el aspecto instrumental. Dicho proceso constructivo tiene que ver con el aspecto tecnológico, y no técnico, del asunto. Habitamos un contexto cada vez más "mediado" cuyos útiles han alcanzado un grado de sofisticación, o lo que es lo mismo, pérdida de naturalidad (sobre el que no creo que valga la pena insistir), que hace difícil a veces reconocer el sentido natural del pensamiento. Y este sentido del pensamiento, natural e intransitivo, se materializa en el acto de enunciar, mostrar. No hay nada más allá de ese acto que dé luz a lo mostrado. La manera en cómo se ha llegado a eso carece de interés. Lo único que cuenta a este lado del puente es la vida que tiene por delante, todos los interrogantes que suscita y los caminos que abre como consecuencia de ese primer e imposible porqué que, en cualquier caso, se acaba manifestando, estéril.
Lo específico del pensamiento de la arquitectura está en otro lado; al otro lado. El análisis científico está reservado a la ciencia moderna. Entre una actitud científica respecto a la arquitectura como la de G. Grassi, y la de un Miralles o un Jujol por poner dos de los extremos más sobresalientes de la alegría del construir, comprometidos con enunciar, con dejar a su suerte unos resultados con la confianza de que su presencia es su validez, media un abismo, el abismo que, como escribe Heidegger, existe entre las ciencias y el pensar.
El contexto en el que operan estas reflexiones es el pensamiento de la arquitectura.



sitio
Tengo cierta tendencia a pensar que toda construcción humana toma una relación orgánica con su emplazamiento y que parte del éxito o fracaso de una intervención arquitectónica tiene que ver con el carácter de esta relación. Unas veces una construcción anodina e incluso vulgar, como buena parte de las que se asoman o se asientan en la arena de cualquier litoral, nos hace experienciar el sitio con una intensidad (el ejemplo tomado para este sujeto es casi demagógico por cuanto la costa, el límite entre la tierra y el mar, no necesita la mano para convertirse en lugar, como todas aquellas partes de la geografía que fueron o son el inicio de un enclave y que la misma ciencia geográfica de siempre les tiene asignado un nombre, como ese primer gesto apropiador, intelectual y humano, previo a la apropiación física cuya intención, también intelectual, es afirmar la calidad de ese emplazamiento como el más indicado para, al menos, hacer una parada en el camino) que no tiene tanto que ver con las cualidades físicas de esa construcción sino, en primera instancia, con las del propio emplazamiento. Y, sin embargo, a pesar de la banalidad de la construcción, nos acercamos a ella porque hay siempre algo del emplazamiento que la ha impregnado, o eso creemos. Otras veces la construcción por sí sola llega a ser algo en la medida en que se distancia de un entorno inicialmente inhóspito, bien recogiendo hacia el interior toda su capacidad de construir mundo, ante la imposibilidad de competir con una realidad hostil e indiferente a todo intento civilizatorio, bien extendiendo, creando a su alrededor algo así como un campo de fuerza, un porche donde estar a cubierto (siento no poder explicarlo de otro modo); y como consecuencia de esa capacidad civilizatoria, propia de todo artefacto, ha humanizado lo que hasta entonces era sólo un páramo anegable.
Diría que el problema que me he encontrado pertenece a esta segunda clase.




2001 | proyecto ODIN

concurso el juego del prontuario sika: “un palacio para el gran preboste de europa”
sika

madrid marzo 01

(Como comprenderán, un enunciado de tal envergadura y calado exigía una respuesta contundente. Se pedía la propuesta de un palacio bajo la hipótesis de que en Europa existe un rey. Se pedía que ese palacio tuviera una localización representativa; ¿dónde localizarlo, pues? ¿Bruselas, Roma, Andorra?
A continuación se presenta la propuesta presentada por gabriel garcía al enunciado. Fotomontajes ya perdidos del Proyecto ODÍN sobrevolando localizaciones diversas de la geografía europea y una narración de las vicisitudes de la construcción del Proyecto ODÍN. Ni qué decir tiene que no fue premiada.)






memoria
“Poi piovve dentro a l’alta fantasia”
Purgatorio. Dante Alighieri
El otro cerró la puerta tras él. Se sentaron con el resto de los convocados. Ambos llegaron esa mañana a Bruselas para contarles, como cada mes. Cerca ya de doce años de trabajos, tentativas, rechazos y pequeños aciertos les separaban de aquella otra tarde valenciana cuando los tres abrieron el sobre con las bases. Ella, debido a su enfermedad, tuvo que abandonar hace tiempo. Hay sentimientos que unas veces son una bendición y otras algo de lo que es preciso curarse.
Así es como empezaban estas reuniones siempre tediosas aunque imprevisibles. El otro rompía el hielo mientras él trataba de aclararse con los dibujos y el resto de la documentación preparada para aquella congregación de máscaras, como solían llamarle en su estudio del Cabanyal. Desde el fondo de la mesa intervino alguien.
—Buenas tardes. Ya que estamos todos quisiera presentarles, a mi derecha, al nuevo representante del gabinete de ingenieros navales el cual, me consta, está al corriente de las determinaciones de la última reunión.
—Bien, si eso es así —dijo el otro mirándole todavía, pensando qué importancia podía tener el hecho de que a aquel individuo del fondo al que, por otra parte, no había visto en su vida, le constara— estamos en condiciones de discutir, como teníamos pensado, una alternativa a la construcción por módulos en dique seco y posterior arrastre y ensamble en mar abierto. Creemos que podría abaratarse costes construyendo en mar abierto una plataforma de trabajos donde ubicar la secuencia de producción y montaje. El segundo punto del día es ver en qué medida esto afecta a la instalación del sistema generador del campo magnético; suponemos que en nada, al fin y al cabo hasta que la primera corona inferior no esté completamente montada los físicos del CERN no entran en acción, pero nos gustaría saber qué opinan al respecto sus representantes.
Con el tiempo había aprehendido esa jerga distanciada y precisa del universo de las técnicas. Se desenvolvía con facilidad, no por gusto haciendo de la palabra el instrumento perfecto con que nombrar el artefacto, la invención de laboratorio, lo que todavía no es. Como en aquella cena, cuando montó la palabra fungisípido porque necesitaba referirse a cierto sabor del vino y no sabía cómo. Cada vez que volaban a Bruselas se metía en esos guantes de látex preparado para cualquier contingencia. En cambio él seguía desprovisto de toda capacidad de persuasión en asuntos tecnológicos.
Había terminado de ordenar los dibujos y mientras concluía miraba a su compañero tal vez con una atención exagerada. Como si lo que estuviera contando fuera nuevo también para él. De repente fue esa la sensación que tuvo. Mientras miraba a su compañero concluir le pareció, y así era, que hablaba de otro proyecto, de otro programa, para otro equipo. Le miraba con curiosidad, tratando de reconocerle. Algo se activó. De repente, su memoria, su subconsciente, lo que fuera, le había jugado una mala pasada tirándolo más de diez años atrás. No podía tener sino extrañeza. Ya casi había olvidado el proyecto que presentaron al concurso; sin embargo le vino, próximo ahora. Una tabla. Una construcción en dos niveles, calada de patios, anclada a tierra firme en un octavo de sus doscientos metros de longitud y el resto, a modo de embarcadero, con los pies en el agua. Situarían la Cámara Real en el extremo opuesto a la costa, a proa, previa a una explanada para recepciones al aire libre. La entrada al Palacio se podría dar tanto desde tierra firme como desde el mar. La pequeña flota de la Familia Real estaría amarrada a él con vistas a excursiones dominicales. No recordaba mucho más, pero era suficiente para hacerle sentir cuánto había cambiado todo, extrañeza.
Unos golpes ágiles en la puerta le sacaron de ese estado. La secretaria les anunciaba con cierto tono de disculpa la presencia inesperada de la Comisión del Parlamento de Estrasburgo para el seguimiento del proyecto. Eso sólo quería decir una cosa. El procedimiento normal que se había habilitado era una conferencia que los arquitectos ofrecían a la Comisión cada tres meses para tenerles al tanto de la evolución del Proyecto Odín. Si estaban allí esa tarde es porque no venían solos. Tras el anuncio la desaparición de la secretaria, y tras un instante de silencio la puerta de la secretaría se abrió desbocando una caótica arritmia de preguntas, barridos de los focos y respuestas impecablemente declamadas. Atropellos, recuperación de posiciones y lento avance de la amalgama cosida por el cableado hacia la puerta de la Sala de Reuniones. Fue de nuevo la secretaria quien, a modo de compuerta, la abrió para el grupo. Tomaron posiciones alrededor de la mesa, expectantes, tanto como los reunidos y, demostrando una total falta de criterio, filmando todo, y a todos. El presidente de la Comisión entró en último lugar. Apretón de manos, bien disimulada, sonrisa disconforme e interrogante por la situación. Por respuesta el presidente de la Comisión presentó sucintamente al equipo cediendo a él la palabra. De alguna manera tenía que agradecer al presidente una embestida tan, por otros motivos, inoportuna porque sólo de esa manera, sólo haciendo el esfuerzo de exponer el proyecto a los medios, de contar nombrando, podía hacerlo suyo de nuevo.
Empezó aclarando que, aunque en su origen la construcción iba destinada a un hipotético rey de Europa, la fuerza de los hechos y las circunstancias políticas del continente hace diez años recondujeron el proyecto. Que las altas instituciones del gobierno europeo vieron en él la oportunidad de centralizar en una única construcción todas sus necesidades espaciales. Que como propuesta, aunque alterara la idea inicial, ellos se comprometían a estudiar una construcción itinerante que, dependiendo de diversos factores, pudiera estar en una parte u otra evitando de ese modo la focalización del poder político de un territorio tan extenso. Y que esta nueva construcción estaría relacionada simbólicamente, a través de su configuración formal, con aquella idea original de regencia de un único estado, propia de las monarquías. El Proyecto Odín, la Corona, reuniría el Parlamento Europeo, el Tribunal Superior de Justicia, el poder ejecutivo y todos sus ministerios, y demás instituciones comunitarias. Habló del reciente avance exponencial en la ciencia de la construcción que les permitió echar mano de los nuevos materiales estructurales ultraligeros. De la inestimable colaboración del CERN poniendo a disposición del proyecto sus conocimientos sobre campos gravitatorios y campos magnéticos para mantener geoestacionaria la Corona. De su autosuficiencia energética. Y de algunas cosas más al respecto. Y mientras escuchaba describir a su compañero someramente el funcionamiento de la ciudad satélite, con su corona inferior de tres niveles técnicos destinada fundamentalmente a albergar el sistema generador de campo antigravitatorio, sus diez niveles principales para el grueso del programa, así como para el área residencial del funcionariado permanente, y la cubierta de acceso para el tráfico regular de la flota de helicópteros y de esparcimiento al aire libre con cafeterías, alguna tienda, gimnasios y áreas de juegos; mientras le escuchaba volvió a sentirla. En mitad de aquella escenografía improvisada y caótica notó más que antes, en la intimidad de la reunión mensual, que ese extrañamiento era algo físico que le removía recipientes herméticamente cerrados para su tranquilidad, hace tiempo. Que esa sensación no tenía que ver solamente con la tarea. Es más, gracias a la tarea había podido hasta ahora derivar ese estado lejos de los recipientes. Pero inopinadamente su subconsciente encontró un atajo. Y ahí estaban de nuevo.

Sólo ella, que, de compras, acababa de llegar en ese momento a casa tras una larga caminata por pasillos y pasillos de hipermercado, podría haber entendido. Dejó las bolsas y se abrió una cocacola en el balcón.

1998 | concurso 2G

concurso internacional 2G “sede para la fundación mies van der rohe”
revista 2G
barcelona mayo 98




memoria
La historia que vamos a contar no ha tenido lugar; sin embargo, importa saber que ha pasado mucho tiempo desde entonces. Por otro lado, es la historia de un reencuentro.
Hace años, en una ciudad remota de un país remoto se convocó un concurso de ideas para arquitectos. Cómo construir un simulacro, cómo construir junto a algo que ya no es. Hubo unos “ganadores” y una publicación que los resumió. Pero esta no es la historia. La historia que vamos a contar pertenece al mundo del deseo. Ocurrió, ciertamente, pero no ha tenido lugar.
Hacía tiempo que no sabían nada el uno del otro. Una mañana de sábado, mientras desayunaba, la encontró en las páginas centrales del periódico, en un artículo que resumía la inauguración de la Fundación M. v. d. R. En Barcelona. No le fue difícil localizarla ese mismo día en su hotel. Sabía -o, al menos, eso quería creer- que prolongaría su estancia en esa ciudad que tantos lugares de los dos contenía. Lugares, eso que nunca ningún arquitecto podrá construir. Los lugares se hacen en la memoria, a partir de los espacios, no importa cuáles ni cómo sean. Por eso, sus lugares eran algunos amaneceres de la Barceloneta, el Mercado de la Boquería y aquel patio de tilos y chopos a los que daba su apartamento en el Raval. Pero también lo eran el tercer peldaño de la puerta de la Catedral, los andenes de la estación de Sants y el bordillo de la calle Jerusalén, la cuerda floja que algunas noches de risa les conducía al paraíso. No hubo sorpresas; la conversación por teléfono fue breve. Se trataba de verla de verle de nuevo.
Al día siguiente tomó el primer tren para Barcelona (uno de sus tics nerviosos seguía siendo su total aversión a los coches, a llevar coches, demasiado metal y cambios de aceite para una sola persona, decía) Pasaron juntos toda esa tarde. Poco que decir. Como dos hermanos que se saben desde siempre, de una manera irracional y constante al mismo tiempo, todo está dicho. Ella entonces le habló de la Fundación.
La poesía es una cadena de metáforas. Una gran cadena de metáforas donde caen en relación mundos ajenos entre sí. Un lugar entra en contacto con otro lugar produciendo algo distinto, algo nuevo que conserva una parte, quizá la más oscura de esos dos lugares. De esas dos oscuridades nace, sin embargo, luz, una nueva luz. Así es como ella enfocaba en todas las ocasiones los problemas de arquitectura. Sombras más sombras, pasado más pasado, luz, presente. Siempre ha sido así, por otra parte. De ahí también su infinita modestia. Nunca pensó que hubiera aportado nada al “Proceso Proyectual”, que dicen. Tiempo y memoria. Dejad que las cosas ocurran y después tened paciencia, pues esas construcciones no os corresponden todavía. Por eso, cuando alguien le preguntaba por la validez de sus propuestas, por su-aportación-al-debate-arquitectónico-contemporáneo, se encogía de hombros y decía, yo simplemente trabajo, no puedo estar en todo, además, el debate-arquitectónico-contemporáneo, por contemporáneo, siempre pasa y nosotros, normalmente, construimos cosas que “quedan”; ¿qué podemos hacer contra esto? Trabajar, supongo, y tomar el sol siempre que podamos.
-Te invito a merendar en la Fundación.
Él sólo conocía del edificio la imagen del periódico del día anterior. Era una fotografía que dejaba en el centro de la composición el gran agujero, tomando un amplio campo visual. Le pareció en aquel momento la imagen de una civilización perdida; no decadente o venida a menos, sino perdida, difícil de ubicar en el tiempo; sin edad.
Entraron. Ella se limitaba a guiarle por el edificio. A veces se detenían en algún punto y miraba en alguna dirección marcando otro punto; él obedecía. Otras, ella preguntaba por la comodidad de las escaleras y su parecer respecto a algunos espacios. Fue así como por fin llegaron al fondo de la excavación, donde colocó la cafetería.
-¿Sabes que ahora mismo nos encontramos a nivel del mar? Bueno, eso es lo que digo por ahí; en realidad estamos tres metros por debajo, pero a mí me gusta pensarlo, que es justo aquí, a los pies de una construcción de Mies donde se puede encontrar esa línea absoluta que es muchas cosas al mismo tiempo; equilibrio, referencia, horizontalidad, estabilidad, fenómeno fiel y constante a la vez, lugar de contacto y distancia, tiempo cero.
A partir de aquí, siguió hablándole de cómo dar continuidad a un edificio histórico con una nueva intervención, de cómo instalarlo de nuevo en el curso de los acontecimientos, de cómo traerlo al presente, de cómo restablecer una ausencia. Para ella, en este caso, la palabra respeto (que, referida a las cosas del pasado, procura una percepción rígida de las mismas) era un obstáculo, una cadena que le impedía trabajar aquí y ahora. Pero todo esto tiene menos importancia.
Como entonces, el viejo idioma de las miradas se activó y el poeta empezó a entender que con la línea del horizonte no se refería sólo a la Fundación. Que su aquí y ahora era mucho más que una metodología de trabajo. Su aquí y ahora le envolvía y les involucraba allí y entonces, y pensó por un momento que aquel escenario lleno del silencio del agua, aquella gran trampa amorosa se construyó por otro motivo.
-Ya va haciendo frío en esta terraza.
-Vámonos.
El atardecer empezaba a raspar las copas de los árboles, allá arriba. Mientras recogían, se quedaron mirando el reflejo sobre el agua de aquellas copas.Aparentemente sólo tenemos esto y, sin embargo, sólo desde aquí y sólo con esto estamos más cerca que los de allá arriba de la línea del horizonte, pensó él, aceptando aquella tarde.






















1996 | chb UIA

concurso internacional de vivienda y espacio público en el centro histórico de Barcelona. CHB-UIA.96
uia Barcelona 96

barcelona mayo 96
segundo premio (Premio del Japan Institute of Architects)

memoria
Ella vive y trabaja ahí, en el último nivel. Comparte su patio con una pareja que ocupa los dos primeros; algo temporal, parece. La pequeña tenía problemas de salud en su país de origen y sus padres decidieron un cambio a un clima más amable. Hubiera preferido compartirlo con Julia y Marcos porque tienen un patio con vista al bosquecillo de les Drassanes y al interior de la manzana, con más árboles; me gustan mucho los árboles. Pero me gusta mucho más lo bien que cocinan Julia y Marcos. Sin embargo, a ellos no los conoció hasta bien entrado el curso.
Enero parece un buen mes para empezar cosas y pensó dedicarle algo más de atención a su pequeño cuerpo. Decidió que su trayecto diario en bici al centro para sus clases era algo mas bien simbólico y una tarde de enero, de vuelta, la dejó como siempre en el trastero y sin subir al apartamento se acercó al gimnasio, más movida por el reclamo de los cuerpos semidesnatados que se dejan ver entre los árboles, a través de la cristalera del patio, que por una carencia física. Quería participar.
A Julia la conoció primero. Ella es muy extrovertida y en esa intimidad confusa que dan los vestuarios de un gimnasio arrancó una conversación aprovechando la coincidencia de sus geles de ducha. La humedad fue deslizando el tema hacia sus vidas y sus quehaceres, y de esta manera supo que Marcos es uno de los arquitectos que proyectó el conjunto de viviendas en el que ahora viven. Coincidencia de geles y coincidencia de quehaceres. Ella, no sé si lo he dicho, viene de muy lejos para completar sus estudios de arquitectura en Barcelona.
Así fue que una tarde, a la salida, Julia la invitó para la cena en su casa. El invierno todavía tenia demasiada fuerza y tuvieron que cenar dentro, pero pudo observar antes lo que alguna vez le había descrito Julia. El bosquecillo de les Drassanes era todo suyo. Una de las intuiciones del arquitecto se había cumplido. Habían transformado un espacio inarticulado y perdido de Ciutat Vella en un gran salón que poder incorporar a la casa. Nunca le interesaron, según contó esa noche, las intervenciones haussmanianas sacadas de su época. Una ciudad tan consolidada como Barcelona puede permitirse mantener el carácter de cada una de sus áreas, y la estructura del tejido forma parte de ese carácter. Es lo de siempre, decía, entender el lugar.
El no veía que la relación con el lugar, el "paisaje", estuviera en las fachadas o cuerpos de enfrente, a los que hubiera que responder. Él lo entendía más, por una parte, como construcción o mantenimiento de una secuencia de vacíos que tienen su presencia sólo si existe el lleno, y en el modo en cómo se definiera este "lleno" iba a estar presente la forma de la vivienda puesto que la densidad visual que existía antes no era compatible con la densidad residencial que tenia detrás; por otra parte pensaba en Ciutat Vella como un cuerpo edificado, y como toda relación con el paisaje es siempre una relación con el exterior, no le quedaba más remedio que abrir el conjunto y cada de las casas hacia arriba, puesto que se encontraba en el mismo centro, mirar hacia el cielo y recoger de él todo lo que las viviendas anteriores no permitían.
La noche podía haber dado mucho de sí pero parece que el Saint-Émilion del 69, su carburante preferido se acabó antes de lo previsto y enmudeció en el acto.
A mí también me gusta. Lo conocí gracias a ella... El verano se acerca y su beca se termina. Por el momento no puedo mas que aceptar lo que hay.
Los chopos y los tilos del patio borrarán este verano los huecos de su apartamento para aparecer, de nuevo, en invierno, con otra figura. Escribiremos cartas muy largas.







1996 | paisajes

‘el cauce del serpis como parque urbano metropolitano en el entorno de gandía y de su área de influencia’ ejercicio nº 3 individual
etsav.proyectos III. taller 3

valencia 5-8 marzo 96









¿acción?
Cuando a uno le encargan un proyecto, es decir, cuando a uno le piden que resuelva un problema debería preguntarse, en primer lugar, si es necesario hacer entrar en acción la ‘arquitectura’. De alguna manera, la pregunta equivale a esta otra: ¿existe el problema?
Tenemos un río que con el tiempo ha pasado a ser un barranco que encauza, normalmente las sobras, y esporádicamente, los excesos; las sobras del agua que la huerta no necesita y los excesos de la meteorología mediterránea. Tenemos, por tanto, una fuerza al acecho que alguna vez al año recupera un espacio que le es propio.
Esto la gente lo sabe.
Por eso son muy pocos los que se adentran; unos en busca de la aventura y el riesgo que supone alejarse de lo civilizado y entrar en lo natural puro (un niño tiene una idea de aventura muy próxima a la que le ofrece el barranco, mezcla de prohibición y de riesgo); otros, aprovechando esta concepción extendida de lo prohibido, en busca de silencio (cuesta encontrar ‘civilización’ y silencio juntos).
Todo el que suele descender al barranco tiene sus caminos hechos; sabe por dónde ir y por dónde no; sabe dónde puede encontrar las mejores cañas para hacerse una espada, o dónde descansar, etc.; ya tiene sus lugares.

1992 | baudelaire 174


SPLEEN LXXVI (Ch. B.)

J’ai plus de souvenirs que si j’avais mille ans.

Un gros meuble à tiroirs encombré de bilans,
De vers, de billets doux, de procès, de romances,
Avec de lourds cheveux roulés dans des quittances,
Cache moins de secrets que mon triste cerveau.
C’est une pyramide, un inmense caveau,

Qui contient plus de morts que la fosse commune.
— Je suis un cimetière abhorré de la lune,
Où comme de remords se traînent de long vers
Qui s’acharnent toujours sur mes morts les plus chers.
Je suis un vieux boudoir plein de roses fanées,
Où gît tout un fouillis de modes surannées,
Où les pastels plaintifs et les pâles Boucher,
Seuls, respirent l’odeur d’un placon débouché.

Rien n’égale en longueur les boiteuses journées,
Quand sous les lourds flocons des neigeuses années
L’ennui, fruit de la morne incuriosité,
Prend les proportions de l’immortalité.
— Désormais tu n’est plus, ô matière vivante!
Qu’un granit entouré d’une vague épouvante,
Assoupi dans le fond d’un Saharah brumeux;
Un vieux sphinx ignoré du monde insoucieux,
Oublié sur la carte, et dont l’humeur farouche
Ne chante qu’aux rayons du soleil qui se couche.


(Un buen día haces un dibujo genérico, ocioso, sin objeto, y pasados algunos meses lo asocias, sin saber por qué, a un nombre propio.
Por mayo del 92 algunos estudiantes de la Facultad de Bellas Artes de Valencia organizaron una exposición memorando el 174 aniversario del nacimiento de Charles Baudelaire. Me enteré por Roxana Carballido, pintora del silencio y buena amiga que conocí el año anterior en un viaje a Grecia.
Decidí participar. El poema que acompaña al “Baudelearum” no lo escogí; de alguna manera me fue impuesto por las circunstancias de esos años, así como la dedicatoria con que, recuerdo, firmé. “A mi querida difunta”.El paralelepípedo iba construido con grandes placas de mármol blanco y las partes que en los pocos dibujos que me quedan se ven macizas estaban rellenas de arena del desierto. El conjunto se levantaba treinta centímetros de la hierba y la luz y la lluvia entraban por arriba)

1988 | la ciudad moderna



Estos dos dibujos vienen de ciertas lecturas a Eduardo Subirats y de una mezcla difícil de llevar, en su momento, de entusiasmo y decepción al entrar en la escuela de arquitectura. En cualquier caso, les tengo cariño. No tienen más importancia.